Don Pelayo Mazatlán

Mazatlán, Sinaloa

Don Pelayo Mazatlán

Arquitectura

No se requiere ser un conocedor para descubrir el sabor único que despierta Mazatlán en el viajero. A través de sus callejones, sus plazas y sus sitios públicos, se percibe un ambiente combinado de historia y modernidad que confluye en fiesta. Si te gusta la estética, visita el Centro Histórico, vestigio de estilos arquitectónicos auténticos del siglo XVII y de un mestizaje tan peculiar que claramente ilustra la cultura y tradiciones de México.

Más allá de las impresionantes construcciones de antaño, el puerto actual despierta a lo contemporáneo sin perder su esencia mexicana. Goza de su identidad y el diseño de majestuosos edificios que lo hacen algo inigualable en el Pacífico. Esta ciudad es tan majestuosa como contrastante por su belleza natural, sus acantilados y sus playas, que son encantadoras, mientras que sus construcciones recientes, la mayoría hoteleras o centros de servicio, se perfilan armónicamente en el paisaje.

Mazatlán es un museo vivo, una ciudad que evoluciona a su propio ritmo y necesidades, pues aunque guarda con orgullo su identidad propia, la comparte gustosamente con todo aquel que llega a su territorio.

Centro Histórico

Símbolo de Mazatlán donde el visitante puede observar el paso de los a�os al caminar por las calles con hermosos edificios del siglo XIX. Las construcciones que ahí se ubican poseen una marcada influencia española, francesa y alemana , han sido recientemente restauradas y gozan de su mejor momento. ¡Visítalas! Son ideales para descubrir nuevos restaurantes y centros de comercio donde reina el colorido artesanal.

Plazuela Machado

Está ubicada entre las calles Constitución y Sixto Osuna. Está ubicada entre las calles Constitución y Sixto Osuna. Lleva el nombre de un filipino llamado Juan Nepomuceno Machado, quien en el siglo XIX donó los terrenos para la Plazuela, que es la segunda más antigua en la ciudad. Este sitio forma parte de la identidad de Mazatlán, ya que es el escenario de fiestas por excelencia, además de estar en pleno centro de Mazatlán. Al igual que la arquitectura de las iglesias, tiene toques porfirianos en su mayoría.

Catedral

Se encuentra en el corazón del centro. En el esplendor religioso que caracterizó a Sinaloa durante el siglo XIX, esta Catedral católica romana comenzó a construirse en el año de 1856 por iniciativa del obispo Pedro Loza y Pardavé, pero ulteriores acontecimientos interrumpieron las obras hasta 1875. El párroco Miguel Lacarra pudo reanudarlas y fueron terminadas en 1899.

El templo fue consagrado como Catedral Basílica en 1937 en honor de la Purísima Concepción. La construcción tiene una marcada influencia gótica. En el exterior ostenta dos esbeltas torres, aunque su decorado interior es de estilo barroco con tendencias exuberantes. Esto lo convierte es un mosaico de estilos sin comparación. Se encuentra en el corazón del centro.

Iglesia de San José

Se encuentra ubicada en las faldas del Cerro de la Nevería en la calle de la campana. El corazón histórico de Mazatlán aloja este valiosísimo templo, el más antiguo del puerto. Su construcción fue promovida por la Congregación religiosa de Las Carmelitas Descalzas; se inició en 1835 y se terminó en 1842. Con el paso de los años, esta iglesia ha subsistido con poco mantenimiento y sus bellezas arquitectónicas incomparables son un espectáculo digno de ver. Se encuentra ubicada en las faldas del Cerro de la Nevería en la calle de la campana. Aunque existe gran identificación con los cánones del porfiriato, este recinto tiene identidad propia.